I. OBERTURA: Me Llamo Eirik



Me llamo Eirik.

Tejedor de saberes y viajero incansable a través del espacio y el tiempo, navego las frecuencias donde la leyenda y la historia se entrelazan. Portador de la sabiduría de los vitkar y de la magia ancestral que los druidas susurraban a los bosques, mi viaje comenzó donde los mapas se borran: en el santuario de las brumas.

Te invito a una deriva consciente. Descubre los ecos de reinos olvidados, el aroma de los "bosques antiguos y salvajes", y las historias que habitan tras el velo. Bienvenido al mito.

¿Deseas seguir mi rastro y descubrir por qué? Te mostraré el camino a través de los relatos y la música de mi obra: "MYTHOS".

 

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Cada uno cargaba con un secreto teñido de sombra, resguardado del mundo durante inviernos de silencio. Lo que ignoraban era que los hilos del destino estaban a punto de tensarse, arrastrando sus verdades a la luz en un solo estallido. En un mundo que ya empezaba a quebrarse, el desenlace se precipitaba sobre ellos como una tormenta de invierno; una marea capaz de desviar el cauce de sus vidas y de poner a prueba la frágil llama de los jóvenes enamorados...

 

Hacia el fin del mundo, recortada contra un cielo de tormenta que parecía abrirse como un párpado cósmico, se alzaba la silueta maldita de aquella isla escarpada. Entre las nubes desgarradas, un ojo inmenso y ancestral acechaba en las alturas, fijando su pupila hostil en aquella mole oscura. Abajo, los álamos blancos coronaban los riscos como una procesión de antorchas pálidas. Con cada embestida del viento del norte, la arboleda entera parecía volverse del revés, ocultando su verde vivo para mostrar un oleaje de hojas de tiza; un parpadeo espectral que desprendía un siseo rítmico, un canto de mil gargantas invisibles que vibraba en la penumbra como el susurro de un nido de sierpes, delatando el tormento atrapado en el crepúsculo del abismo.